JAPÓN INSÓLITO: Hachiko, la espera eterna de un fiel amigo…

Historia, leyendas, realidades y peculiaridades

Hola a todos, si han tenido la oportunidad de visitar Tokio y más específicamente la estación de trenes de Shibuya (y si no lo han hecho al menos por TV deben conocerla), tienen porque sí que haberse detenido a contemplar una estatua de un pequeño perro ubicada muy cerca de la entrada de la estación, el sitio de ubicación de esta estatua es de hecho uno de los lugares más populares para encontrarse en Shibuya; la estatua de bronce del can, un Akita japonés, que en vida era de color blanco, permanece en posición sentada en el mismo lugar donde esperó todos los día durante 9 años por el regreso de su amo, su estatua no solo rememora su conmovedora historia sino que enfatiza la fama de absoluta fidelidad que le ha sido atribuida a su raza.

La estación de trenes de Shibuya tal cual era en la época de Hachikō.

La estación de trenes de Shibuya tal cual era en la época de Hachikō.

el Dr. Hidesaburo Ueno, Prfesor de la facultad de agricultura de la Universidad Imperial de Tokio, hoy Universidad de Tokio.

El Dr. Hidesaburo Ueno, Profesor de la facultad de agricultura de la Universidad Imperial de Tokio, hoy Universidad de Tokio.

El origen de la historia de este Akita llamado Hachikō (Hachi” o “Chuken Hachi-Ko (el leal perro Hachi )) comienza cuando siendo un cachorro le es regalado al Doctor Hidesaburo Ueno que recientemente había perdido a su anterior perra mascota con la que estaba muy encariñado, se dice que el Dr. Ueno no quería otro perro pero por insistencia de su hija el hombre terminó aceptando al perrito, la historia cuenta que el Dr. Ueno al notar que el cachorro tenía las patas ligeramente arqueadas le recordó la figura del kanji del número 8 o ‘hachi’ (八) en japonés, de ahí que se le ocurriera el nombre para el perrito. El Dr. Ueno fue el primer profesor de agricultura en la Universidad de Tokio. La casa del profesor estaba en el distrito Shibuya de Tokio y conmutada por el departamento agrícola de Komaba y la estación experimental agrícola en Nishihara, Hachikō acompañaba a su amo a la estación para despedirse allí todos los días cuando el profesor iba al trabajo, y al final del día y sin que nadie lo obligase volvía a la estación a recibirlo. Esta rutina, que pasó a formar parte de la vida de ambos, no fue inadvertida ni por las personas que transitaban por el lugar ni por los dueños de los comercios de los alrededores, una noche el Dr. Ueno no regresó a casa, ese día más temprano (21 de Mayo de 1925) el Dr. Ueno había sufrido un derrame cerebral fatal en la universidad mientras daba clases muriendo al poco tiempo. Como hacía todos los días ese día en particular Hachikō fue a la estación a esperar por su amo, pero éste nunca llegó, a pesar de todo el perro no quiso volver a su casa y se quedó en el lugar toda la noche, la sorpresa sobrevino cuando el perro al día siguiente no se marchó, era como si hubiese decidido no irse hasta no volver su amo, ni siquiera el hecho de que el perro posteriormente fuera adoptado por familiares del Dr. Ueno impidió que Hachikō se escapara y mantuviera inquebrantable su costumbre de volver a la estación Shibuya a esperar por el regreso de su amo, finalmente se decidió que lo mejor sería dejar al Akita permanecer en el lugar como él deseaba y fueron aquellos que habían sido testigos de cómo Hachikō acompañaba cada día al profesor Ueno antes de su muerte, los que cuidaron y alimentaron a Hachikō durante ese largo período de espera: 9 años.

Hachikō

Hachikō

Hachikō en 1934, un año antes de morir, junto a parte del personal que laboraba en la estación de trenes, ellos fueron quienes cuidaron de él durante los 9 años de espera del can.

Hachikō en 1934, un año antes de morir, junto a parte del personal que laboraba en la estación de trenes, ellos fueron quienes cuidaron de él durante sus 9 años de espera.

La historia de Hachiko y su devoción por su amo fallecido se hizo conocida en todo Japón cuando en 1933, 2 años antes de la muerte del can, un periodista del periódico Asahi Shinbun le dedicara un artículo titulado “El Perro viejo y fiel que ha esperado por el regreso de su amo fallecido por 7 años”. Un año antes de morir la extraordinaria fidelidad demostrada por aquel perro había conmovido tanto los corazones de muchos japoneses que se decidió erigir una estatua de bronce en honor a Hachikō, para la estatua se recibieron contribuciones de personas no solo de Japón sino de los Estados Unidos y otros países, a la inauguración del monumento por cierto asistió el mismísimo can…

Hachikō posando junto a su estatua.

Hachikō posando junto a su estatua.

Develación de la estatua de Hachikō en 1934.

Develación de la estatua de Hachikō en 1934.

La estatua de Hachikō frente a la Estación de trenes de Shibuya.

La estatua de Hachikō hoy día frente a la Estación de trenes de Shibuya.

Finalmente un día (8 de Marzo de 1935) el perro al que ya mucha gente se había habituado a ver sentarse a esperar en aquel lugar cerca de la entrada de la estación no se presentó como de costumbre, esto extrañó a algunas personas que al parecer lo buscaron en los alrededores, finalmente hallarían a Hachikō muerto, había fallecido por una combinación de vejez y enfermedad a los 10 años de edad; el velatorio de Hachikō se llevó a cabo en la sala de equipajes de la estación Shibuya, allí además de varios miembros del personal de la estación estuvo presente la Sra. Yaeko, la viuda del Dr. Ueno; las exequias de Hachikō fueron inusualmente concurridas, cientos de personas acudieron para despedir y rendir honor a la memoria de aquel can tan especial.

El funeral de Hachikō en la estación de Shibuya, entre quienes rezan por él se encuentra la sra. Yaeko, la viuda del Dr. Ueno.

El funeral de Hachikō en la estación de Shibuya, entre quienes rezan por el perro se encuentra la sra. Yaeko, la viuda del Dr. Ueno.

Las multitudinarias exequias de Hachikō.

Las multitudinarias exequias de Hachikō.

Cabe destacar que durante los rigores de la II Guerra Mundial la estatua original de bronce de Hachikō se tuvo que fundir para fabricar armas, pero dos años después de la finalización de la guerra, en agosto de 1947, se erigió otra estatua de bronce en el mismo lugar de la original, que aún permanece; hoy, esa estatua de Hachikō rinde homenaje silencioso a la fidelidad y la lealtad de la raza Akita.

Tras el fallecimiento del Akita y después de sus funerales la piel del perro fue enviada a un taxidermista para su preservación.

Tras el fallecimiento del Akita y después de sus funerales la piel del perro fue enviada a un taxidermista para su preservación.

La imagen disecada de Hachikō tal cual como se conserva hoy en el  Museo de Ciencias Naturales del distrito de Ueno (Tokio).

La imagen disecada de Hachikō tal cual como se conserva desde 1935 hasta hoy en el Museo de Ciencias Naturales del distrito de Ueno (Tokio).

En cuanto al destino final de este extraordinario perro la historia cuenta que la piel del can fue enviada a un taxidermista para ser montada y preservada, hoy en día la imagen disecada de Hachikō permanece permanentemente exhibida en el Museo de Ciencias Naturales del distrito de Ueno (Tokio), en tanto sus restos mortales fueron incinerados y sus cenizas fueron enterradas a un lado de la tumba de su amado amo el Dr. Ueno para que ambos descansaran juntos por toda la eternidad en el Cementerio de Aoyama en Tokio.

Tumba del Dr. Hidesaburo Ueno en el Cementerio de Aoyama de Tokio, a un lado del supulcro el poste que señala el lugar de descanso de Hachikō.

Tumba del Dr. Hidesaburo Ueno en el Cementerio de Aoyama de Tokio, a un lado del sepulcro el poste que señala el lugar de descanso de Hachikō.

Detalle: tumba de Hachikō.

Detalle: tumba de Hachikō.

Cada día 8 de marzo se conmemora la historia de Hachikō, junto a su estatua en la plaza frente a la estación de trenes de Shibuya; por cierto que también hay una estatua similar del Akita delante de la estación de trenes de la ciudad de Odate (en cuyas cercanías nació Hachikō).

Rercuerdo: imagen de lo que fue la concurrida conmemoración del 1er aniversario del fallecimieto de Hachikō en 1936.

Recuerdo: imagen de lo que fue la concurrida conmemoración del 1er aniversario del fallecimieto de Hachikō en 1936.

Estatua de Hachiko en la estación de trenes de Odate.

Estatua de Hachikō en la estación de trenes de Odate.

Como dato interesante las estatuas de Hachikō en Shibuya y en Odate no han sido las únicas dedicadas al perro. Las estatuas de Hidesaburo Ueno y su perro Hachi fueron develadas en la estación Hisai Kintetsu el 20 de octubre de 2012, en Tsu, Mie, Japón. Aunque ciertamente había algunas estatuas de Hachikōasí como del profesor Ueno, hasta ese momento no había sido construida ninguna estatua de ellos 2 juntos.

Estatua de Hachikō y el Dr. Ueno en las cercanías de la Estación Hisai

Estatua de Hachikō y el Dr. Ueno en las inmediaciones de la Estación Hisai

Estatua del Dr. Ueno y su perro Hachiko02

Y por cierto…

La estatua de la estación Hisai no sería la última de esta inolvidable pareja de amigos… 2015 es un año sin lugar a dudas especial para la historia de Hachikō y de su amo, ya que en 2015 se conmemoran no solo el 90 aniversario del fallecimiento del Dr. Ueno (fallecido el 21 de Mayo de 1925) sino el 80 aniversario del fallecimiento de propio Hachikō (fallecido el 8 de Marzo de 1935), precisamente y en recuerdo de la conmovedora historia de quizás el akita más famoso de la historia, el departamento de agricultura de la Universidad de Tokio donde, recordemos, solía trabajar como profesor el Dr. Ueno decidió erigir una estatua conmemorativa del perro y su amo finalmente reuniéndose después de casi un siglo.

Hachikō

Hachikō

Hachikō

Si bien la estatua hecha en bronce y que estará emplazada de modo permanente en el campus de la universidad rinde homenaje a la fidelidad de Hachikō recompensando con la misma su eterna espera, el monumento también honrará la memoria de su amo el Dr. Hidesaburo Ueno, un célebre erudito en el campo de la ingeniería agrícola y cuyos conocimientos también contribuyeron en gran medida con la sociedad japonesa con su trabajo de enseñanza de más de 20 años.

Busto del Dr. Hidesaburo Ueno. Universidad de Tokio.

Busto del Dr. Hidesaburo Ueno. Universidad de Tokio.

Aunque hoy en día, la estatua de Hachikō que se encuentra en Shibuya, muestra el perro esperando pacientemente, en recuerdo eterno a su agridulce historia, esta tiende a pasar por alto el hecho de que antes de la muerte de su amo, los dos (perro y amo) felizmente se reunían todas las noches en la entrada de la estación de trenes para entonces caminar juntos a casa. Ahora, es el turno de la nueva estatua de inmortalizar el momento que la mayoría seguro ha imaginado como el mejor y más feliz final de la historia de Hachikō y Ueno: el feliz encuentro del akita y su amo, con Hachikō como pocas veces ha estado representado antes, saludando rebosante de alegría a su dueño tras este llegar de su día de trabajo, esta vez el recuerdo del reencuentro de la pareja de amigos será igual de eterno que la conmovedora espera que por casi una década guardó el perro y que es permanentemente rememorada por la estatua de Hachikō en Shibuya.

Estatua de Hachiko frente a la Estación Shibuya.

Estatua de Hachiko frente a la Estación Shibuya.

Estatua conmemorativa: Reenecuentro después de casi un siglo de Hachikō y su amo el Dr. Ueno

Estatua conmemorativa: Reenecuentro después de casi un siglo de Hachikō y su amo el Dr. Ueno, la imagen corresponde al modelo hecho en arcilla de la estatua.

Detalles estatua conmemorativa por el 90 y 80mo aniversarios respectivamente de las muertes del Dr. Ueno y su fiel amigo Hachiko a recordarse en 2015.

Detalles estatua conmemorativa por el 90 y 80mo aniversarios respectivamente de las muertes del Dr. Ueno y su fiel amigo Hachikō a recordarse en 2015.

Cabe destacar que la estatua que tuvo su propia ceremonia de develación el 8 de marzo de 2015, en el 80mo aniversario de la muerte del akita, ya ha ido cosechando los primeros comentarios de personas realmente conmovidas y felices de que se rememore de manera tan hermosa una igualmente bella historia. La estatua, tal cual como ocurrió con la original del perro en Shibuya, fue enteramente financiada gracias a donaciones públicas y privadas, la idea de la creación de esta estatua conmemorativa así como el trabajo de la recolección de dichas donaciones estuvo a cargo del personal y profesorado de la Universidad de Tokio donde el Dr. Ueno trabajase hace ya más de un siglo. Probablemente la ceremonia de develación formal así como la escultura en sí sacarán más de una lágrima en quienes tengan la oportunidad de estar presentes y de quienes además se sientan tocados por la conmovedora historia de Hachikō.

Presentación: momento de la develación formal de la estatua conmemorativa de Hachikō y el Dr. Ueno, en el Campus de la universidad de Tokio llevada a cabo el día 8 de Marzo de 2015.

Presentación: momento de la develación formal de la estatua conmemorativa de Hachikō y el Dr. Ueno, en el campus de la universidad de Tokio, llevada a cabo el día 8 de Marzo de 2015.

Develación estatua conmemorativa Hachiko y el Dr. Ueno02

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3 comentarios en “JAPÓN INSÓLITO: Hachiko, la espera eterna de un fiel amigo…

  1. No puedo parar de llorar. Hace 81 años se reencontraron en el puente del arcoiris. Hace un año se reencontraron en la tierra y nos dieron la paz de que Hachi ya no está solo esperando a su amo.

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