DENKI NIPPON – Bio-Japón: KURUMADA MASAMI, héroes icónicos…

A lo largo de los años han surgido mangakas que ha creado personajes a los que hoy en día no solo se les consideran estereotipos del típico ‘héroe’ del manganime, sino entidades del comic japonés, que hoy por hoy se les discurre como íconos del género del shonen manga. Si hablamos de Nagai Go en el renglón de los Mechas o Matsumoto Leiji en el de la ciencia ficción del género espacial entonces Kurumada Masami lo sería en el del género épico/leyenda/pelea, si es que tal categoría existe formalmente, pero en la que sin duda el trabajo de este más que reconocido mangaka japonés es internacionalmente conocido. Algunos de los personajes creados por Kuromada son tan reconocibles tanto dentro como fuera de Japón como lo son los personajes de Marvel por ejemplo y cualquiera con un mínimo de conocimiento acerca del manganime tiene que ser capaz de reconocer a personajes como Ryūji Takane o por supuesto a Seiya de Pegaso.

Hablar del trabajo de Masami Kurumada es para muchos hablar de Saint Seiya (Los Caballeros del Zodiaco) quizás la más grande e icónica obra de este reconocido mangaka, pero además su pluma es también bien conocida gracias a trabajos icónicos como Ring ni kakero, Fuma no Kojiro y B’t X. Así mismo su particular estilo de dibujo y diseño de sus personajes que las adaptaciones posteriores al anime de sus obras han inmortalizado lo hacen uno de los autores más reconocibles en el amplio universo del manganime de todos los tiempos.

Hablemos del hombre tras la pluma

Nacido el 6 de diciembre de 1953 en Tokio, Japón, concretamente en la isla de Tsukishima (municipio de Chûô), allí vivió con su padres como hijo único. Su nacimiento coincidió con una Tokio que estaba en pleno periodo de reconstrucción de postguerra. Kurumada pasó su niñez jugando en los parques y calles como la mayoría de los niños de entonces, además disfrutaba de la lectura, fue un chico normal, que en la escuela estudiaba y se portaba bien. Kurumada Masami comenzó desde joven a dibujar y pronto a muy temprana edad se sintió atraído al mundo del manga japonés y del anime que por entonces comenzaron a ser transmitidos por TV, como la versión animada de Astroboy de Osamu Tezuka.

En su adolescencia fue un estudiante regular. Kurumada luego confesaría que en la secundaria tendría problemas con todas las materias salvo con lenguaje, además el deporte siempre se le dio bien, de hecho a los 15 años, ingresa en el club de judo de la escuela, hecho que marcaría su marcado amor hacia los deportes de lucha y que años luego reflejaría en su trabajo artístico. Debido a su desempeño regular, no malo pero tampoco brillante en la escuela en algunos momentos casi rozaba la excelencia en ciertas materias, pero en otros incluso se vio a punto de perder el año escolar a causa de constantes faltas. Fue en esa irregular época cuando llegó a sus manos la Shônen Jump, una reconocida publicación de historietas en donde lee “Otoko Ippiki Gaki Daishô”, manga original de Hiroshi Motomiya y que literalmente se volvería un hito en la vida del joven Kurumada pues tal fue la fascinación que este le causó que Masami Kurumada simplemente decide que su meta sería convertirse en mangaka. Kurumada comenzó a hacer sus primeros intentos de dibujar manga por medio de ilustraciones más bien empíricas, ya que no tenía ninguna preparación sobre el dibujo de historietas, ni siquiera sabía como dibujar correctamente las viñetas o cómo construir los diálogos.

En 1970, cuando estaba en el último año de la enseñanza superior, Kurumada comenzó a preguntarse qué podría hacer luego de graduarse, en ese punto ya había decidido que no quería seguir estudiando o dedicarse a un trabajo común y corriente. Fue entonces cuando vio en la revista Weekly Shônen Jump un anuncio de un concurso el cual se convocaba a los jóvenes amateur a participar enviando sus mangas, aunque no estaba debidamente preparado el impetuoso chico decidió participar. Así fue cómo durante sus vacaciones de verano se puso a dibujar una breve historia a colores, cuya trama trataba sobre bandas juveniles, inspirada e influenciada, seguramente, por su manga favorito para el momento: Otoko Ippiki Gaki Taishô. Kurumada envió dicha obra a la editorial, con la esperanza de impresionar a los jurados no solo por su historia sino por su arte, lamentablemente el asunto no resultó ser tan fácil porque de hecho el trabajo de Kurumada ni siquiera figuró entre los mejores, no debe extrañar por tanto que este resultado indignara al joven Kurumada convencido de que su trabajo había sido lo suficientemente bueno como para haber sido tomado en cuenta, por lo que no dudó en dirigirse a la casa editorial Shueisha para preguntar por qué su trabajo no había sido considerado, pero de manera curiosa la respuesta en la editorial fue decirle que les estaban haciendo falta nuevos asistentes para trabajar en un manga que se estaba publicando para el momento: Samurai Gigants, y que si él no estaría interesado en tomar dicho empleo, de este modo y de manera inusitada el joven Kurumada comenzó a trabajar por primera vez en su vida como asistente de un dibujante profesional, sería una experiencia invaluable no solo para su aprendizaje personal como mangaka en ciernes sino como el gran autor que a la postre se convertiría.

En 1971, Kurumada comenzó entonces a trabajar como asistente para Kô Inoue, dibujante de Samurai Giants y como se podrá inferir en ese momento absolutamente todo era nuevo para él, por lo que debido además a su escasa preparación no fueron pocos los errores que cometió pero de los que obviamente aprendería en su preparación como un futuro mangaka, pese a su juventud e inexperiencia pronto Kurumada comenzó a mostrar su fuerte personalidad y un criterio muy propio incluso mientras trabajaba para otros, algo notable porque esto no se estila de modo normal en el trabajo de asistente. Mientras realizaba sus labores de asistente, poco a poco comenzó a dibujar su propia obra en su tiempo libre. Vale decir que en aquella época el joven Kurumada comenzó a pensar en sí debería firmar o no con su verdadero nombre sus trabajos o en lugar de eso usar seudónimos, la razón de esto es que desde muy chico detestó su nombre porque, como seguramente muchos sabrán, “Masami” también es un nombre muy utilizado para las niñas, sin embargo y eventualmente Kurumada finalmente optaría por usar su verdadero nombre.

Vale decir que los padres de Kurumada tenían poca fe en él y no le veían mucho futuro como mangaka y siempre que podían le decían que tarde o temprano regresaría con ellos a su casa (para el momento él vivía de manera independiente en un apartamento alquilado), y la verdad es que al comienzo las cosas no fueron sencillas para Kurumada, lo que ganaba como asistente era tan poco que no le alcanzaba ni para pagar el alquiler de su pequeño apartamento, de modo que incluso tuvo que buscarse un trabajo de medio tiempo en un centro comercial para ayudarse con su manutención. Un tiempo más tarde, debutó como artista profesional con su primer trabajo Sukeban Arashi (presentado en 1974), para entonces Kurumada contaba apenas los 20 años, esta obra sería publicada posteriormente por la revista Shonen Jump. Este primer trabajo profesional sería el inicio de su carrera como mangaka que pronto se perfilaría con un futuro prometedor. En 1977 presenta el que sería su primer gran éxito como profesional: Ring ni kakero, el cual tendría una duración de 7 años (1977 – 1985) y un total de 25 tomos, este manga supuso su primer gran éxito comercial y popular, también sería la base de muchas de sus obras posteriores, es hasta la fecha considerado por Kurumada como su manga favorito y uno de los más influyentes en el mundo del comic japonés.

Lo que hay que notar con el trabajo y el estilo de Kurumada es que, como muchos artistas del manga de entonces y actuales, influenciados mayormente por la obra de Osamu Tezuka, la mayoría sino TODOS los personajes principales de sus trabajos parecen estar basados en un mismo ‘molde’, ¿qué queremos decir?, pues Kurumada suele usar una técnica muy enraizada en el manga y que es conocida como el “sistema de la estrella o del héroe”, un sistema creado por Tezuka y que esencialmente consiste en recurrir a una suerte de “molde estable” de personajes, en otras palabras, a tender a siempre dibujar el mismo tipo de personaje en diferentes obras (los personajes no solo guardan casi la misma apariencia física sino incluso la misma personalidad en una obra u otra, aunque esta tampoco es una regla absoluta puesto que a veces el autor puede dar a un determinado personaje nueva personalidad y/o roles diferentes que los vistos en trabajos anteriores). Debido a su uso del “sistema de la estrella”, los personajes principales de las obras de Kurumada la mayoría del tiempo tienen una semejanza entre sí, que en su caso concreto es literalmente basarse en el personaje Takane Ryūji, el protagonista de Ring ni Kakero. Los personajes principales de sus obras posteriores tienen casi la misma apariencia y personalidad de Ryūji, por ejemplo: Jingi Kikukawa (Otoko Zaka), Kojirō (Fūma no Kojirō), Seiya (Saint Seiya), Teppei Takamiya (B’t X), Shō (Silent Knight Shō), Aoi Tendō (Aoi Tori no Shinwa), Rindō Kenzaki (Ring ni Kakero 2), entre otros. Vale decir que hay otros reconocidos artistas de manga además de Kurumada recurren a la técnica del maestro Tezuka, entre estos: Leiji Matsumoto, Monkey Punch, Shōtarō Ishinomori o CLAMP.

El estilo de dibujo de Kurumada es muy clásico, evocador de la estética de manganime más predominante en los años 1960 y 1970, aunque cierto es que un defecto constante en su arte es el rasgo inconsistente y el desequilibrio de las proporciones. Él dibuja a menudo sus personajes como si se les viera desde abajo (contrapicado). Sus dibujos pueden tener un aspecto áspero, es claro que el estilo de Kurumada no se caracteriza por ser precisamente muy preciosista o con especial atención a determinados detalles como es el caso de otros artistas, aunque con los años ha ido mejorando su técnica artística y esto es evidente al comparar sus trabajos más antiguos con los más recientes. El detalle de sus dibujos suele ser minucioso y bellamente ejecutado, y el trabajo de diseño especialmente en el atuendo de sus personajes en algunas de sus obras, es elaborado, rico y elegante. Su estilo de coloreado es casi exclusivamente realista, a diferencia de la gran mayoría de los artistas de manga, que a menudo recurren al uso de colores no naturales para el cabello o los ojos de los personajes, Kurumada recurre a colores más naturales, aunque ciertamente en trabajos más recientes como con la publicación de los volúmenes de Saint Seiya Next Dimension los cuales fueron presentados totalmente a color, en la adición de nuevos personajes a la historia se aprecia el uso de colores no naturales en el cabello/ojos.

Ciertos elementos gráficos característicos de su estilo se pueden encontrar en todas sus obras, sobre todo durante las secuencias de lucha, siendo ampliamente conocido por este rasgo en particular. Los fans han creado incluso términos para referirse a estos elementos gráficos, por ejemplo: la “Kurumada-ochi”, que traduciría como “Caída Kurumada”, que alude a las típicas caídas de personajes en las secuencias de peleas por lo general de cabeza, también está el “Kurumada-futtobi”, que significa “Lanzamiento Kurumada”, que hace alusión a los personajes que son lanzados en el aire por sus oponentes.

Los temas recurrentes en sus obras son amistad, coraje, redención y sacrificio. La virtud y las cualidades masculinas, la honestidad y el honor también son rasgos que a menudo se encuentran en sus personajes. No es casualidad que la mayoría de sus historias cuenten mayormente con personajes masculinos como sus protagonistas y si bien los personajes femeninos de sus obras suelen desempeñar un papel mucho menor y por lo general secundario, también es posible hallar varios personajes femeninos con papeles clave, como Rei Kojinyama (Sukeban Arashi), Kiku Takane (Ring ni Kakero) y Saori Kido (Saint Seiya). Por lo general sus historias son emocionantes e inspiradoras. La mayoría de sus obras tratan sobre armaduras, poderes sobrenaturales, y sobre todo, valores que empapan todas sus obras como la superación, la constancia, el amor fraternal, la amistad… etc. Su estilo de dibujo clásico a lo largo de su carrera ha ido evolucionando llegando a tener gran importancia e influencia.

Sukeban Arashi, primer manga como profesional publicado por Masami Kurumada

Kurumada suele inspirarse para sus obras en el conocimiento universal y el folclore, como la mitología griega, la mitología japonesa y china, la doctrina budista e hindú, las filosofías trascendentales y las obras clásicas de literatura, como La Divina Comedia de Dante Alighieri y Outlaws of the Marsh, entre otros. Su interés en el boxeo, lucha y artes marciales es bien conocido, lo cual se ve reflejado en muchas de sus obras, Kurumada mantiene estrechas relaciones de amistad con personalidades de renombre de estos círculos que sin duda le han servido como motivos para inspirarse.

Así mismo Kurumada ha declarado en entrevistas que obtiene alguna influencia creativa de autores del pasado considerados hoy como maestros del manga entre los cuales se cuentan Hiroshi Motomiya, Sanpei Shirato y Mitsuteru Yokoyama. Él considera especialmente que las obras de Motomiya tuvieron un fuerte impacto e influencia en él.

Ring ni Kakero

En 1986 Masami Kurumada comenzó su obra definitiva y más exitosa: Saint Seiya, conocida en Latinoamérica como Los Caballeros del Zodiaco, la cual constó de 28 volúmenes de manga, 114 capítulos de anime, 5 películas y la posterior animación de la última saga del manga (Hades), con 31 OVAs.

Silent Knight Shô

En la actualidad, el éxito de Saint Seiya se mantiene con tres publicaciones simultáneas, dos de ellas dibujadas y guionizadas por otros autores bajo supervisión de Kurumada, estás serían: The Lost Canvas, Saint Seiya Episodio G (con autoría de Okada) y Saint Seiya Gigantomachia (en forma de novela con autoría de Hamasaki), además de la continuación oficial de la saga de Hades, con la publicación Saint Seiya Next Dimension, esta sí a cargo exclusivamente de Kurumada.

Además de la adaptación al anime del manga, y de las cinco películas de la serie producidas por Toei Animation, se produjo una serie spin off exclusiva para anime llamada Saint Seiya Ω que tuvo 51 episodios y se transmitió entre abril del 2012 y Marzo del 2014. Además en 2014 fue lanzada una película en animación 3D que llevó por título para Latinoamérica “Los Caballeros del Zodiaco. La leyenda del Santuario”.

Saint Seiya Next Dimension

Aunque Masami Kurumada es autor de numerosos títulos vale decir que no todos ellos han sido exitosos, de hecho no pocos han tenido que ser cancelados debido al bajo interés que han generado en el público lector, fue el caso de las obras: Otoko Zaka, Silent Knight Shō y Aoi Tori no Shinwa. Entre sus obras que en cambio comenzaron muy bien pero que luego sufrieron de una disminución en su popularidad tenemos a B’t X (que él terminó exitosamente, es decir, no tuvo que ser cancelada), y Saint Seiya.

Otoko Zaka

En el caso de Saint Seiya, Kurumada fue forzado por Shueisha, su casa editora, a terminar el manga después del Arco de Hades, en 1991. Esto motivó a que él pusiera al manga en stand by después de que terminó el arco mencionado por un período de tiempo, pero para 2006 lo reanudó con el manga Saint Seiya Next Dimension. Vale decir que la adaptación en anime de Saint Seiya experimentó una disminución de su popularidad durante el arco de Asgard, aunque esto solo se apreció en la serie animada, pero la popularidad del manga original se ha mantenido constante; cuando el anime en 1989, estaba en preproducción de los episodios que adaptarían el arco de Hades del manga debido a la baja popularidad de la serie anime en ese momento, el proyecto fue suspendido y no se reactivó sino hasta 2003, cuando se reanudó y el arco de Hades del manga finalmente se adaptó a la animación. Los episodios que adaptaron los dos volúmenes finales del manga fueron transmitidos entre mayo y agosto de 2008, dejando finalmente el manga de Kurumada totalmente adaptado al anime. Cabe mencionar que irónicamente a Masami Kurumada JAMÁS le han gustado las adaptaciones en anime que se han hecho de sus obras, él siempre ha manifestado solo agradarle las versiones originales en manga.

Cuando en 2004, Kurumada celebró 30 años como artista de manga profesional, ese mismo año dos de sus obras más antiguas y más conocidas experimentaron un resurgimiento: La original Ring ni Kakero la cual fue adaptada al anime 27 años después de su debut en el manga, y como se mencionó anteriormente, la adaptación de anime de Saint Seiya la cual se reanudaría en 2003. Tras la publicación del arco de Hades Kurumada y Toei Animation planificaron la posible adaptación del arco de Zeus el cual se hizo con el lanzamiento de la película Saint Seiya Tenkai-Hen Josō ~ Overture ~ en 2004, la idea fue continuar la historia con la posterior liberación de una serie de OVAs, pero debido a las discrepancias entre Kurumada y Toei Animation, el proyecto fracasó y fue abandonado. Kurumada todavía planea publicar el “Arco de Zeus”, escrito y dibujado por él, en forma de manga en un futuro próximo, y ya para 2012, una cantidad considerable de elementos de este nuevo arco argumental fueron revelados en el manga Saint Seiya Next Dimension.

La influencia

Así como Kurumada se ha confesado influenciado por otros artistas del manga, entre ellos, Tezuka, el propio Masami Kurumada ha sido citado como influencia inequívoca para otros importantes títulos de manga posteriores, digno de mención son: Kinnikuman de Yudetamago, Tenkū Senki Shurato de Hiroshi Kawamoto, Magic Knight Rayearth de CLAMP, Móvil Suit G Gundam de Kōichi Tokita, Hajime Yatate de Ryuichi Hoshino, Yoroiden Samurai Troopers, Yoshihiro Togashi y YuYu Hakusho. Las referencias a sus obras de otros autores se pueden encontrar en videojuegos y en mangas populares, como Aa! Megami-sama de Kōsuke Fujishima, Hayate no Gotoku de Kenjirō Hata, Honey & Clover de Chika Umino, BLEACH de Tite Kubo, entre otras.

Aoi Tori no Shinwa

El director francés Louis Leterrier quien dirigiera el largometraje Furia de titanes (2010) ha citado a Kurumada y a su manga Saint Seiya por haber tenido un gran impacto en él desde su juventud, de hecho para el estreno de su película Warner Brothers, probablemente por instancia de Leterrier, contactó a Masami Kurumada para que el mangaka colaborara en un proyecto para la película, la cual fue un remake de la película original de 1981, para la creación de una serie de posters promocionales de la película dirigidos al público de Asia. Kurumada fue el autor de varias ilustraciones que representan escenas fundamentales de la película y que tienen una inequívoca reminiscencia a su icónico manga Saint Seiya. Además innumerables son los productos de merchandising relativo a las obras de Kurumada vendidos en todo el mundo con gran éxito.

Posters Furia de Titanes (2010)

Las obras principales de Kurumada han sido llevadas a la pantalla chica en anime por la productora Toei Animation con la que el mangaka ha tenido una relación de trabajo por más de 2 décadas.

Kurumada Otoko Zaka – Bocetos

En Japón, Saint Seiya, Ring ni Kakero, Fuma no Kojiro, Bt’x y Saint Seiya Next Dimension, han sido los mangas de Kurumada que han tenido mayor éxito y Saint Seiya ha sido un éxito en todo el mundo, mismo que se ha mantenido casi constante. De los manga de Kurumada se han producido muchos productos de merchandising, tanto en Japón como en el resto del mundo (figuras, videojuegos, cd, camisetas, ropa, pachinko, etc.), incluso además de los animados y película las obras de Kurumada han tenido adaptación en live action y hasta en musicales.

Un detalle curioso respecto a Masami Kurumada es que si bien Saint Seiya es su obra más famosa a nivel internacional no lo es en Japón, en su país Ring ni Kakero es por mucho su más grande obra y éxito. Otro detalle interesante sobre Kurumada es que no solo es un talentoso mangaka sino un prolífico compositor musical ha publicado de su autoría cerca de una veintena de temas musicales de los que es autor de sus letras y los cuales pertenecen a los OST de las adaptaciones al anime de sus obras, entre estas Ring ni Kakero y Saint Seiya. Como si todo lo anterior fuera poco Kurumada incluso incursionó como Seiyuu (actor de voz) interpretándose a sí mismo y a otro personaje en algunos episodios de la adaptación al anime de Ring ni Kakero.

B´tX

El listado de obras en manga firmadas por Kurumada hasta la fecha es el siguiente:

– Sukeban Arashi (1974 – 1975, 3 Tankōbon**)
– Mikereko Rock (1975, 3 Tankōbon)
– Ring ni Kakero (1977 – 1983, 25 Tankōbon)
– Mabudachi Jingi (1979, cuento, 3 Tankōbon)
– Shiro Obi Taishō (1979, cuento, 1 Tankōbon)
– Saigo! Jitsuroku! Shinwakai (1979 – 1981, 1 Tankōbon)
– Fūma no Kojirō (1982 – 1983, 10 Tankōbon)
– Saigo! Jitsuroku Shinwakai (1983, 1 Tankōbon)
– Raimei no Zaji (1983, cuento, 2 Tankōbon)
– Otoko Zaka (1984, 3 Tankōbon, en curso 2014)
– Saint Seiya (1986 -1991, 28 Tankōbon)
– Aoi tori no Shinwa (1991 – 1992, 1 Tankōbon)
– Silent Knight Shō (1992 – Cancelado, 2 Tankōbon)
– B’t X (1994 – 2000, 16 Tankōbon)
– Akaneiro no kaze (1995, 3 Tankōbon)
– Evil Crusher Maya (1998, 1 Tankōbon)
– Ring ni Kakero 2 (2000 – 2009, 26 Tankōbon)
– Saint Seiya: Next Dimension (2006 – presente, 11 Tankōbon)
– Otoko Zaka (reanudado por Kurumada en 2014, 3 Tankōbon)
– Ai no Jidai (Ichigoe Ichie) (2015, 1 Tankōbon)

** El tankōbon (単行本) es el término japonés para referirse a un «volumen compilatorio» de una serie en particular (como manga, novela ligera, artículos de revistas, etc.)

Fuma no kojiro

Además Masami Kurumada ha sido autor de 8 libros y sus obras han sido adaptadas al formato anime, live action, musicales, películas, OVA, ONA, sin olvidar los spin off surgidos de sus obras más emblemáticas pero que han sido firmados por otros autores, aunque todos bajo la supervisión de Kurumada.

Por cierto, a sus fans se les suele llamar “Masamistas” 😉

Masami Kurumada un autor de culto para fans en todo el mundo influenciados o tocados por la originalidad y profundidad de sus obras, es junto a leyendas como Go Nagai, Leiji Matsumoto o Hayao Miyazaki, uno de los autores icónicos del manganime del siglo XX y sin duda una de las grandes referencias del manganime del siglo XXI, admirado, seguido e idolatrado sus personajes épicos y sus historias singulares y apasionantes lo hacen un autor imperdible en el universo del manga japonés y del comic en general, es sin duda un genio ante el cual vale la pena hacer una reverencia.

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